Me levanté de la cama
para escribir,
que no fuese un día inútil,
un poemita sólo,
una oda a los 15añeros
que arrancan bancos públicos
para fumar hachís
bajo la puerta de casa.
Un poco de gitaneo en el móvil,
una churri bajo el brazo,
algo de humo intoxicado
y ya tienen la neurona
dócil
para votar a los de siempre,
para pagar los divorcios de los de arriba,
para no asaltar los bancos de los de siempre,
para no quemar las iglesias de los de arriba.
Pero eso sí, ganó ESPAÑA,
somos CAMPEONES,
¡Todos a celebrarlo!
¡A ver si me enfoca la
cámara
y mañana salgo en
el telediario
de antena 3!
Catuxa
No hay nada más
inútil
que un poeta
insomne.
Mi vecino
por lo menos
ve telecinco a las 2:23
de la madrugada
se informa
se entretiene
-lástima, quitaron el Tomate, se lamentó un día.
Y yo en calzoncillos
boli en mano
intentando
recrear
el verso perfecto
que vino a mi cama
mientras escuchaba
el respirar de mi hija…
Espera: ella es mi verso
perfecto.
ENSOÑACIÓN VESPERTINA
Te miro
y aunque cruzas la calle
hasta la otra acera
mis ojos te ven
impactando contra el frontal de un coche
y saliendo despedida
a
cámara
lenta
entre una constelación de soles brillantes
nacidos del parabrisas roto
por tu occipital y tu hombro
derechos
e inicias
una parábola perfecta
que ejemplifica
cómo y de qué manera
y las dos soluciones
vida y muerte
pugnan por la indeterminación
nacida de la naturaleza del golpe
que te estampará en el suelo
dependiendo del ángulo de caída
de tus miembros voladores
que modifican apenas tu trayectoria perfecta,
el rozamiento con el aire
prácticamente despreciable.
El resultado final?
Llegaste a la otra acera, no?
No me culpes a mí.
Culpa a Tarantino. Deathproof tiene la culpa.
DESDE LA ESTANTERÍA
Si han de recitarme
que sean tus labios
los que jueguen con mis versos,
si han de leerme
que sean tus ojos
los que abracen estas páginas,
si han de sacarme de la indigencia
que sean tus euros
los que me rescaten de este anaquel
frío y duro
en el que poetas doctos y reconocidos
se mofan de las escasas páginas
de este poemario
escrito desde la soledad
para tus labios
para tus ojos
para tus euros.
Ur
Soy el nuevo hombre de las cavernas
gruño y veo TV
cazo mi mamut en el centro comercial
leo las miríadas de estrellas de neón
que me aconsejan mi mejor
futuro.
Soy el nuevo hombre de las cavernas
maravillado por el poder de la
discriminación positiva
que sale en manada a libar
y a lamerse las heridas de macho omega.
Soy el nuevo hombre de las cavernas
pinto las paredes de la cueva con la sangre de una lata,
los chamanes me decoran el cuerpo
mientras gruño y veo TV,
me baño desnudo en lodazales químicos
y resuelvo con violencia atávica
ante la inutilidad del lenguaje.
Soy el nuevo hombre de las cavernas
me desparasito de ceros y unos
miro a los demás sabiéndome solo,
voy donde me conduce la manada
y gruño si no me dejan
ver TV.
EL ÁRBOL Y LA FURIA ESPAÑOLA
Tiñe su desesperanza de tinto
barato, cosechado en cartón
y envejecido en las estanterías del Día %TM.
Su historia la escribió
en su brazo derecho
con volutas orladas
en una suerte de caligrafía ágrafa.
Su mueca expele
las miasmas de su dentadura
en la que un Mozart infante
bien pudiera ejecutar alguna sonata.
Sus manos golpean el tronco
de un árbol que pide a gritos
el suicidio asistido
(es Madrid, más pronto que tarde lo ajusticiarán)…
A medida que mis pasos inmisericordes
me acercan a ellos
me percato de que no lo golpea:
lo acaricia con ambas manos
y le susurra algo
entre los silbidos de sus dientes
ausentes.
Al llegar a su altura
finjo recibir un sms
para pararme a su lado
y escucho:
“Compañero del alma, compañero,
los dos solos en este mundo,
los dos con nuestros brazos tallados
y nuestras raíces hundidas en la mugre,
los dos bebiendo lo que
buenamente nos cae del cielo,
los dos estamos solos,
los dos,
solos los dos”.
Y rompo a llorar.
No por el soliloquio,
aunque consigue emocionarme,
sino por la paliza que cuatro
indeseables
le propinan al indigente
robándole más dientes todavía
cubriéndole de orines de centro-derecha
y dejándole huérfano de vino.
Y al final,
ya a una distancia prudencial,
pienso:
“Qué raro que no se hubiese defendido
el pobre hombre
siendo como era el vino peleón”.
ABRE LOS OJOS (poema prisionero)
Abre los ojos. Apaga el despertador. Abre los ojos. Levanta. Dúchate. Aféitate. Desayuna. Escucha RNE. Sube al metro. Frío? Qué frío? Simula leer. Abre los ojos. Sube lAs escaleras. Ficha. Saluda. Siéntate. Enciende el ordenador. Enfréntate a la tarea de hoy. Abre el Spotify. BusCa un Tannhäuser. Aprende el valor de lA redención a través del sacrificio. Abre los ojos. Trabaja. No pienses. Nach Rom! Dale al pause. Busca un bareto. Desayuna otra vez. Abre los ojos. El pitillito De la mañana. La cañita. Vuelve al Tannhäuser. Al ordenador. Repasa si necesitas folios o grapas en c asa. Charla sobre TV. Abre los ojos. Abre los ojos. Ficha. Sal a coMer. Hoy toca sándwich. Coca cola. El pitillito dEl mediodía. El chupito de hierbas. Ficha. Bosteza. Ráscate los ojos. Vuelve a tu puesto. Mira el correo. El focoforo. Spotify. Algo suave. Visita blogs. El Facebook. Trabaja. No pienses. Media horita más… Ficha. Vete andando a casa. Métete en ese bareto. La cañita De la tarde. La cañita de la tarde. Vuelve a casa. Bareto. Cañita. Bareto. Cañita. Jarra. Finge leer un sms. Mira el culo de esa chavala. Bareto. Jarra. Tapa de ensaladilla. Dos chicas que sE morrean. Abre los ojos. Acelera el paso. Abre la puerta. Alimenta a los peces. Abre una cerveza. Enciende el portátil. Abre la mulA. Pon youtube. Recuerda a las chicas. Pon xvideos. Busca a Torbe. Mastúrbate. Bebe cerveza. Lávate las manos. Mira un poco la tele. Abre los ojos. Deja que suene el teléfono. Prepara la cena. Ponte una serie. El porrito de la noche. Bosteza. Sueño? Qué sueño? Abre los ojos. Ponte el pijama. Vete a la cama. Enciende la radio. Deja que te pUeda el sueño. RÍndete.
OBDC!!!
como llevas haciendo
toda la vida.
Tienes sueño.
Cierra los ojos,
cierra los ojos,
cierra los ojos,
cierra los ojos,
El último metro
Le vale todo.
Le vale nada.
Un periódico viejo,
un poeta que espía.
Abre la bragueta tembloroso
-si pudiera mear antes de que llegue-
pero el tren no espera
y tiene que esconder su micción
en los pantalones.
Al menos iré calentito,
piensa en el asiento que le vuelve
,
todos vuelven la mirada
pero de reojo desaprueban
el olor
mientras él duerme el sueño de los
que no tienen sueños
y sueña con una papelina
que forra un tetrabrick de vino
y sonríen sus caries.
Y el cubanito que lo ve,
frente a él sentado
rememora la dentadura de su abuela
que murió dos semanas antes
allá en la isla,
y el viejo desdentado
despierta en él sentimientos
que no caben en este poema,
que lo trascienden
y lo deja en mera retórica
con mucho margen en blanco
en las páginas malgastadas.
Descartes
Pienso, luego existo.
Creo, luego insisto.
Vivo, luego resisto.
Muero, luego desisto.
Clicks de Famobil
Tenía el pirata
Al que nunca puse nombre
El parche en el ojo como mi padre.
Tenía la enfermera
Que se llamaba como la Nancy de mi hermana
A la que doblaba y ponía
En
Ángulo
Recto
Y me hacía la ilusión de verle el culo.
Jugaba a convertirlos en marido y mujer
Él la maltrataba
Y ella
Lo curaba
Cuando llegaba de abordar barcos
Y traía el sueldo a casa.
Los cuidaba como oro en paño
Pero no podían competir
Con el ejército Geyperman
De Manolito
(Se llamaba así):
Tenía el paracaidista
El barbudo
El negro
Y más que no recuerdo
Siete en total.
Me pregunto si los conservará
(Yo ya no).
Cuando se echó de novia
A la hija del Tagarro
(La llamaban así)
Se olvidó de sus Geypermen
Yo pensaba Manolito
Déjame tus Geyperman
Ahora que tú juegas
Con las tetas
De tu novia.
Me pregunto qué será de Manolito
Ahora
Que no nos separan Geypermen ni Clicks de Famobil
Sino profesiones,
Nombres,
Y algo tan sagrado como el matrimonio.
No sé cómo se llamaba la hija del Tagarro
Pero seguro que le dio hijos
Sanos y fuertes
Y analfabetos
Que ahora jugarán con la Play 2
Y Manolito
Don Manolo
Les dirá
Desde su andamio
Eso no es jugar
En mis tiempos sí que jugábamos
Con los Geyperman
Y si eras de familia pobre
Tenías los Clicks de Famobil.
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