Yo, Diego Ávila, habiendo degollado a Érato…

(A lxs indignadxs, que podrán dejar obsoleto este poema)

Publicado en No profanar el sueño de los versos por Diego Ávila en 13 junio 2011

La izquierda desaparece

-el tsunami, dicen-

de la política,

de la vida,

de las utopías

y de la poesía.

El problema empezó

cuando las barricadas

comenzaron a

LEVANTARSE

con cubos de Rubik

y montañas de Airgam Boys.

 

Sin título

Publicado en No profanar el sueño de los versos por Diego Ávila en 1 marzo 2011

Dios me persiguió

Incansable,

durante mi niñez,

como un Pederasta Omnipresente.

Pero conseguí

engatusarle

y

en mi primera comunión

me lo comí.

Y la policía se hizo hombre sensible…

Publicado en Poemario zombie por Diego Ávila en 6 enero 2011

-Me acaban de robar.

Se han llevado

170€ (3×50+1×20),

un reloj de poco valor,

mi autoestima

y los tres primeros versos

de un poema

que le estaba hilvanando a mi hija.

 

-Qué hijos de puta…

 

El más bello poema de amor de la historia de la literatura

Publicado en Poemario zombie por Diego Ávila en 30 noviembre 2010

 

 

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AGOTADO

 


A MIGUEL H, EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

Publicado en Poemario zombie por Diego Ávila en 30 octubre 2010

Vengo a reivindicar

los versos de Miguel Hernández.

No los que escribió:

los que disparó.

 

Bic azul

Publicado en Borradores, Esbozos por Diego Ávila en 5 octubre 2010

Me escribía largas cartas manuscritas

con un bic azul

sobre lo profundo de su amor platónico,

de lo unida que se sentía a mi alma

y de lo bonito que era vivir

pensando en mis quehaceres.

Pero con boli rojo

hilvanaba letras sueltas,

como heridas de su languidez.

Una vez las junté. Decían:

quiero follarte meterte entre mis muslos comerte la polla tragarme tu leche beberme tu sangre.

Dejé de escribirle.

Se le acabó la tinta azul.

A MI TEJADO

Publicado en Poemario zombie por Diego Ávila en 8 septiembre 2010

Escribo contra mí.

Asesiné a mi musa

y la de oficio

amenaza con                                  abandonarme

una

y otra vez.

Pongo a remojo mi bagaje

cultural

y rebozo en THC

los sentimientos que sobreviven

al certero puñal de tinta.

Soy mi mejor

mi peor

enemigo.

Y aunque utilizo el oxímoron para definirme,

en realidad, no soy

más

que un calambur,

un apéndice que se cree

demiurgo.

CLASIFICADO

Publicado en Esbozos por Diego Ávila en 26 agosto 2010

Se alquila musa. Desobediente. Renuente. Con cierta querencia a Bertoni. De trabajar, poco. De insuflar vida en versos, cero. Especialista en romper hemistiquios. Experiencia en descomponer imágenes con mordiscos zombies.  Francés. Griego. Hotel o domicilio. VISA o Mastercard. Razón aquí.

Brindis

Publicado en Borradores por Diego Ávila en 5 agosto 2010

(A F. de Saussire)

No pretendáis ver

mi alma

en estas líneas.

No miréis mi foto.

Miradme

a

la

cara.

YO, DIEGO ÁVILA

Publicado en Poemario zombie por Diego Ávila en 25 julio 2010

Yo, Diego Ávila,
habiendo degollado a Érato
me confieso
como aquél
que remató a la moribunda
poesía.
No fui yo solo.
Antes hubo cientos,
miles,
mejores que yo
-no es lo que piensas:
si sólo hubiesen dos,
uno,
seguirían siendo mejores que yo-.
Maté a Ullán,
maté a González
y
maté a Benedetti
-y tú que lees estos versos
con el meñique alzado, ten cuidado:
sé dónde lees-.
Hozaré cada página escrita
buscando rastros de virtuosismo
con una escopeta cargada de versos
como éste
hasta aniquilar
a todos los bastardos
de las putas musas
y hasta conseguir cambiar
la declamación
por la exclamación
sino ya por el berrido atávico.
Podemos rasgar nuestras costillas
con una pluma engalanada de oca
y escribir con la sangre entintada
la odan dedicada al desamor
pero, por favor:
la poesía no es,
ni se pretende,
una puta canción pop.

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